jueves, 5 de enero de 2012

El fanatismo.


Justo acabo de leer este tweet “Me gusta el anime, pero no es como que me encante convivir con la gente que ama el anime, no se si les pasa?” y se me vinieron varias cosas a la cabeza… como una vez que estaba en una reunión, y habían unas cuantas personas en la parte de arriba bebiendo un poco y conversando, mientras que había otro grupo de personas (en ese estaba yo) en la parte de abajo jugando al wii, y conversando. Estoy segura de que los que estaban arriba estaban teniendo una conversación mucho mas agradable que nosotros., el caso es que mientras que yo esperaba para jugar con el wii, porque habían solo dos controles, estaba hablando con una especie de primo político, con el cual, por cierto, no había hablado nunca antes. Comenzamos hablando de anime y terminamos hablando de eso. No tienen idea de lo frustrada que me sentía, no podía parar de preguntarme si no sabia hablar de otra cosa, y no entendía porque me sentía así, si… hasta donde se, ha todo el mundo le gusta hablar de cosas que le gustan; hasta me estaba recomendando animes según el, muy buenos y que debería ver. Yo daba un seno para salir de ahí.

Cuando estaba en octavo grado me pasó algo un poco parecido, había una chama que estaba en ultimo año, por supuesto, a punto de graduarse y estaba haciendo labor social. Era el tipo de chica que habla en exceso. La cuestión es que, en una de esas conversaciones llegamos al tema del anime. Le comenté que había visto elfen lied, inuyasha y que me gusta mucho Gaara. También que había visto Death Note pero me faltaban algunos capítulos para poder decir que la había visto completo. Al día siguiente se presentó con los DVDs de la serie, los extras y toda la cosa, me dijo que había estado toda la noche buscándolo en sus cajas repletas de anime. Según, tiene afiches y toda la cosa en su cuarto, que no se pierde una convención y que no le importa que le digan Otaku. Me dijo tantas cosas ese día, estaba tan emocionada y yo ni entendía porqué. Llegó un punto en que me pregunté dentro de mi si me estaba saliendo bien mi sonrisa fingida. El caso es que le acepté los DVDs y todos los días me preguntaba que por cual capitulo iba, y yo le decía que aún no lo había podido ver, que no había tenido tiempo… y seguía preguntando, hasta que se los devolví y le dije que los había visto todos y no era así… ni siquiera me había detenido a abrir la caratula de los CDs.

Creo que ya con todo eso, puedo decir que me pasa lo que al chamo que dejó el tweet. No se convivir con personas muy fanáticas a algo. El “Fanatismo” no es algo que vaya conmigo, y no solo por esas dos historias de anime, son tantas cosas, y se que soné bien hipócrita.. pero creo que… la vida se trata de eso. Y por mas que lo critiquemos, todos tenemos un poco de eso. Y con lo del fanatismo… en realidad yo no tengo ni color, ni banda, ni día, ni marca, ni lugar ni nada favorito. Creo que la persona que esté conmigo tiene que tener gustos amplios, musicales por ejemplo, que le gusten muchas cosas, que no sea otaku, que ande despeinado, y que sepa que para que algo le salga bien necesita esforzarse, no sentarse a lamentarse, y a pedirle a alguien inexistente que le solucione todos sus problemas.