Todos los 14 de febreros que han existido desde que nací los he pasado sola... y nunca le había hecho caso, nunca me había importado o preocupado por eso, pero, lógicamente al crecer, se vuelve algo relevante, pero no por ti, por tu entorno. Es un día en el que todos (como ya sabemos) que tienen pareja se regalan cosas, comparten y la pasan muy bien, pero los que no tenemos pareja... nos quedamos olvidados, en un rincón, solos, tristes y deprimidos. Desde hace dos años es que veo esa fecha así. Trato de no hacerle caso y ser mas madura que eso pero va mas allá de lo que yo quiera, es un sentimiento incontrolable, natural, como todos los sentimientos.
La verdad siempre estoy sola, pero ese día ME SIENTO sola. Es complicado ¿saben? y la vez no lo es. Hasta tonto, una vocecita en mi cabeza me lo dice ¡QUE TONTO ES TODO ESO! Pero así me siento y no lo puedo evitar, no queda de otra. Y cae día martes, ni siquiera pudo ser sabado o domingo para no tener que verle la cara a ese montón de parejas felices, sosteniendo regalos con sus manos, mientras que las mías solo mis uñas. Lo único que sostienen. Un puto asco sentirse así.
Odio haber crecido. Antes ni sabía que los 14 de febreros eran el día del amor... y la amistad. Ni cuenta me daba, era un día como cualquiera.