jueves, 2 de febrero de 2012

Me despierto, hago todo lo que tengo que hacer... y ahí está: dinero sobre la mesa. Lo mejor de ser adolescente tiene que ser justamente eso, no tienes que preocuparte por conseguir dinero, todo lo dan.

Es tan: mamá comprame eso, eso y eso. AH y eso. ¡MAMÁ QUIERO UN...(...)! y no significa ser "una niña consentida" NO. Significa ser niño, adolescente. Cuando estás en esas dos etapas lo recibes todo. Lo único que haces es estudiar y te dan todo. Por ejemplo, en Diciembre tu mamá ya sabe que tiene que comprarte ropa. No se lo tienes que decir, ella lo sabe. Te da todo. El champú, el acondicionador, el jabón, la comida, y la atención. Te puedes despertar un día enferma, con vomito o lo que sea, y ahi va a estar para cuidarte. Para hacerte un té, darte una pastilla y todo lo que necesites. Ellas usan el dinero que pudieron haber gastado en algo que necesitan, para gastarlo en ti. Dejan de trabajar para quedarse en casa atendiendote. Renunciaron a su vida social por ti. Para estar encerradas en casa lavándote y planchandote tu ropa.

En ocasiones olvido todo eso y la trato mal. Le grito, la insulto, la discrimino, la hago sentir una basura. No sé como pero lo olvido. Siempre descargo mi furia de un mal día con ella y luego la que se siente como una basura soy yo. A veces se me viene a la mente que si algo le llegase a pasar me sentiría como la peor hija del mundo... bueno, no me sentiría: lo soy. No habría sido tiempo suficiente para darme cuenta de todos mis errores y remendarlos en el tiempo.

Ella siempre está ahi, sin importar el daño que le haga. Solo espero que me dure lo suficiente para poder compensarle todo lo que le he hecho.